domingo, 23 de agosto de 2026

LEYENDO DIA A DIA 2 CORINTIOS (8)

por B.Osborne

 

capítulo 6 Afectos restringidos, asociaciones relajadas


¿Por qué eran los corintios tan negativos hacia Pablo? La respuesta es que su amor no era lo que debía ser, v. 12. Eran estrechos en su amor. El calor expande, y el calor del corazón de Pablo siempre ensancha el corazón de otro. A diferencia de los corintios, su boca estaba “abierta” y su corazón “ensanchado”. Era enteramente franco y sentía un amor cálido por ellos.

Esta afirmación es más maravillosa en sus labios, debido a que los corintios habían negado la veracidad de su ministerio — ¡y qué ministerio era! — vv 3 al 10. Le habían acusado de motivos ulteriores, se habían burlado de su estilo y ridiculizado su apariencia. ¡Y ante todo esto su corazón se ensanchó!

El apóstol no conocía el estrechamiento. Su corazón les abrigaba a todos ellos, pero no todo lo que tenían en el corazón. Su corazón era suficientemente amplio para que todos sus convertidos fuesen objetos de su afecto, pero ellos no siempre eran así para con él, v. 12. “Ensánchense”, les dice.

También debían cuidar sus relaciones interpersonales. Cuando Cristo no está ante el corazón, de una u otra manera el mundo se interpondrá. Uno no se da cuenta de las excusas que tapan las alianzas malsanas, y pronto el honor del Señor se queda comprometido.

Los vv. 14 al 18 prohíben todo nexo malo, por cuanto no podemos aceptar tanto el yugo del Señor, Mateo 11.29, como el del mundo que le rechazó y crucificó. El texto prohíbe todo tipo de unión en la cual el carácter del cristiano pierde algo de su integridad y rasgo distintivo. No podemos comprometernos por medio de una comunión con nada en el mundo que es ajeno a Dios.

Hay cosas en el mundo con las cuales el cristiano no se atreve asociarse, ni puede, y por esto el llamado a la separación en el v. 17. Con todo, su vida no es un renuncio estéril, ya que está separado del mundo con un propósito nada menos de el de disfrutar de comunión con Dios, quien nos recibe, nos ve con beneplácito. Nos regocijamos en ser hijos e hijas del Dios vivo.

                Las marcas de auténticos ministros de Cristo se destacan como consecuencia de esta separación. Sólo ellas pueden sostener las 28 características enunciadas en vv 4 al 10, ya que los servidores suyos tienen el propósito específico de no dar ocasión de tropiezo, v. 3.

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