Introducción.
La segunda fiesta que estudiaremos brevemente
para responder la pregunta de la cabecera de esta sección es la “fiesta de los
panes sin levadura”. Esta es mencionada en Éxodo 12:14-20, 13:5-10, 24:15,
34:18, Levítico 23:6-7, Número 28:17, Deuteronomio 16:3-4a.
La fiesta de los panes sin
levadura comenzaba del día 15 y terminaba el 21 del mes Abib (posteriormente
llamado Nisan). No iniciaba sin que hubiese previamente el sacrificio del
cordero que se comía el día 14, el día de la Pascua. En esos siete días estaba
completamente prohibido comer panes con levadura.
El
objetivo de esta fiesta solemne era tener memoria del día en que salieron de
Egipto: “para que todos los días de tu vida te acuerdes del día en que saliste
de la tierra de Egipto (Deuteronomio 16:3c).
La tradición Rabínica.
La tradición rabínica nos ha dejado como se
realizaba la búsqueda de levadura en la casa:
·
El 14 de Abib, al caer la noche, después de la
puesta del sol, se realizaba la búsqueda de la levadura.
·
Se usaba una lámpara encendida para revisar
cada rincón de la casa, porque la luz concentrada permitía ver mejor en lugares
pequeños.
·
Se empleaba una cuchara de madera y una pluma
(generalmente de ave) para recoger las migajas encontradas.
·
Los restos de levadura se colocaban en una
bolsa o envoltorio.
Antes de comenzar, se recitaba una bendición especial,
reconociendo el mandamiento de eliminar la levadura (en hebreo jametz). Y al terminar,
se pronunciaba una fórmula de anulación, declarando que cualquier levadura no
encontrada se consideraba como polvo, sin dueño ni valor.
A la mañana siguiente al 14,
se procedía a eliminar la levadura recolectada, para ello se quemaba lo
recolectado y ese acto se conocía como Biur Jametz (destrucción de la
levadura”), cumpliendo así el de “destruir la levadura” (Éxodo 12:15).
Como nota, en Lucas 22:1 (cf.
Mateo 26:17, Marcos 14:12) se observa que la Pascua y la fiesta de los panes
sin levadura se solapaban, ya que se le menciona del siguiente modo: “la fiesta
de los panes sin levadura, llamada la Pascua”. En el lenguaje común se
entendían como una sola celebración, aunque técnicamente eran dos (cf. Marcos
14:1).
En el Antiguo Testamento, en
tiempos de Salomón, Ezequías y Esdras (2 Crónicas 8:13, 30:13, 21; Esdras 6:22)
donde ya había esta unión de la Pascua y los panes sin levadura como una
fiesta.
Levadura.
La levadura tiene por función fermentar la masa
de harina, lo que provoca que la masa duplique su tamaño y se formen agujeros
en ella. “Un poco de levadura leuda toda la masa” (Gálatas 5:9), dice
Pablo, conocedor de la ley. Por eso se afanaban en buscar por todos los
rincones del hogar esta levadura que podía agriar la masa.
“Un poco de levadura leuda toda la masa”. Es
evidente que lo que viene Pablo escribiendo a los Gálatas que estos se
desviaron de la fe por escuchar a seudo-cristianos con doctrinas extrañas (o
falsas doctrinas) que hacen desviar al creyente de su camino. Por lo mismo se
considera la levadura como engreimiento: el orgullo de saber doctrinas que son
de por si dañinas. He conocido un caso de un creyente que se retiró de la
congregación no sin antes decir a los ancianos que él estaba aprendiendo cosas
que en la asamblea no se enseñaba y que, por lo tanto, en ella nada tenía que
aprender. Eso es engreimiento, orgullo de creer que sabe más que los demás.
La metáfora de la “levadura”
también es asociado a tolerar cosas que se saben que son malas (que aun el
mundo pecador las considera malas), tal jactancia no es buena, puede llevar a
que el nombre del Señor sea denostado. Pablo aconseja a los corintios:
“¿No sabéis que un poco de
levadura leuda toda la masa? Limpiaos, pues, de la
vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque
nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros. Así
que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de
malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de
verdad” (1 Corinitos 5:6b-8).
La cita anterior no da dos
elementos que describen a la levadura: malicia y maldad. También encontramos
que el Señor les dice a los discípulos: “Mirad, guardaos de la levadura de los
fariseos, y de la levadura de Herodes” (Marcos 8:15 cf. Mateo 16:6).
Debemos guardarnos de toda influencia del legalismo y la mundanalidad.
Los panes sin levadura
¿De qué nos habla los panes sin levadura?
Si lo comparamos con lo dicho
sobre la levadura, la respuesta correcta es lo contrario: los panes sin
levadura nos hablan de sinceridad y verdad.
Podemos graficarlos así: el
creyente debe caminar en plena comunión con el Padre como anduvo nuestro Señor,
y para ello no debe tener rastros de levadura de ninguna especie en su corazón.
Como indica Pablo, Cristo fue sacrificado (llegó a nuestra vida) y desde ese
momento, toda levadura debe ser desechada para celebrar la fiesta como
corresponde.
Conclusión.
La
Pascua nos habla de la redención por el Cordero de Dios, y desde ese momento
comienza una vida consagrada (los panes sin levadura). La levadura representa
lo malo que afecta la vida espiritual del creyente; por eso, el redimido debe
vivir en santidad, alejado de ella.
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