Mucho se ha dicho y escrito sobre el papel de la mujer en la iglesia a través de los años y es obvio que no será posible llegar a fondo de un tema tan grande en el espacio disponible. Así que nos limitaremos a tres verdades básicas que son evidentes al estudiar la Biblia.
1.
La
mujer y el hombre son iguales ante Dios en posición y privilegios
espirituales
2.
La
igualdad de posición no significa funciones y responsabilidades idénticas. Las
diferencias sexuales existen y son importantes.
3.
El
ministerio de la mujer es de gran importancia para el bienestar de la iglesia.
IGUAL…
El
apóstol Pablo, pese a las acusaciones en su contra de ser antifeminista,
demostró la misma actitud ante la mujer que su Maestro. Apreciaba el valor de
la mujer y se acercó a un grupo de mujeres que oraba en Filipos (Hch. 16:13).
Aceptó la hospitalidad de Lidia y estableció la primera iglesia europea en su
casa. Mencionó a Evodia y Síntique como colaboradoras (Fil. 4:8, 4) y
afectuosamente elogió a Priscila y Febe y a
otras mujeres por su mucho trabajo y ayuda en el Señor (Ro. 16). Declaró
inequívocamente la igualdad espiritual del hombre y la mujer: "Pues todos
sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús ya no hay judío ni griego; no hay
esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros
sois uno en Cristo Jesús (Gá. 3:26-28), Varón y mujer tienen
la misma posición delante de Dios. Justificados por la fe tenemos paz para con
Dios, gozamos de su favor y misericordia y nos gozamos en la esperanza de la
gloria de Dios (Ro. 5:1, 2). Declara la igualdad sin negar las diferencias. El
judío sigue siendo judío; el griego, griego, y la mujer, mujer.
…PERO
DIFERENTE
Las
diferencias sexuales son obra de Dios en la creación y parte de sus propósitos.
Dios tenía en mente distintas funciones y responsabilidades para el hombre y la
mujer. Ambos son importantes en el desenvolvimiento de sus planes. En su
soberanía, Dios asignó a cada una de sus criaturas un lugar particular en el
universo. Al hombre le asignó un puesto de responsabilidad especial y a la
mujer un papel complementario al del hombre (Gn. 2:18). No se trata de
superioridad e inferioridad El orden y plan de Dios es, en resumen: igualdad de
posición, pero diferencia en función.
Hemos observado que el Señor aceptaba y
apreciaba el servicio de las mujeres, sin embargo, no escogió a mujeres entre
los doce apóstoles; ninguna mujer estuvo presente en la institución de la cena
del Señor; no leemos de mujeres misioneras ni hubo escritoras del Nuevo
Testamento; tampoco leemos de mujeres líderes en las iglesias. Parece obvio que
el lugar de líder, de prominencia pública, no es para la mujer, pero esto no
quiere decir que el papel de la mujer es insignificante o de poco valor
EL
MINISTERIO DE LA MUJER
Todo
creyente, hombre o mujer, ha recibido dones espirituales para servicio en el
cuerpo de Cristo. Todos son importantes para el bienestar de la iglesia local.
Sólo cuando todos cumplen su función quedan satisfechas las necesidades del
cuerpo entero (Ef. 4:16). Si creemos que no hay un servicio para nosotras en la
iglesia, no es por falta de dones o de oportunidad, sino debido a nuestra
esterilidad interna. Veremos más acerca de los dones espirituales y su uso en
la lección doce.
En la lección seis vimos algo sobre el
ministerio de la mujer en el Nuevo Testamento: su adoración, hospitalidad,
enseñanza, buenas obras y trabajo en el evangelio. Hubo mujeres en el aposento
alto en la
¿Qué significa eso de "usar
bíblicamente"? Quiere decir que debemos determinar en base a todo el
contenido y la enseñanza del Nuevo Testamento exactamente cómo quiere Dios que
le sirvamos. Un soldado puede estar bien entrenado y completamente equipado,
pero no debe actuar por iniciativa
propia sino bajo la dirección de su comandante. En herramientas y utensilios
leemos: Para mejores resultados siga las indicaciones del fabricante. Debemos
conocer las instrucciones que la Cabeza de la iglesia nos da en la Biblia. No
es propósito de Dios apagar los dones que
él ha dado a las mujeres sino de crear un esquema
dentro del cual puedan ser usados.
SUMISION
A LA CABEZA
Los
principios de señorío, sumisión y autoridad son evidentes en toda la Biblia,
partiendo del orden de la creación. Adán fue formado primero, después Eva, El
que fue formado primero lleva la responsabilidad de autoridad. La que fue
formada después, de seguir y estar en sujeción,
El
apóstol Pablo enuncia las bases de relación con la cabeza con toda claridad
cuando dice: " Pero quiero que sepáis que Cristo es la cabeza de todo
varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo" (l
Co. 11:3). Por lo tanto, son tres las relaciones que se derivan de la cabeza:
(1) Cristo y el varón. (2) El hombre y la mujer. (3) Cristo y Dios. La
subordinación evidente en cada uno de estos tres casos no tiene el propósito de
rebajar a nadie. ¿Acaso Cristo es inferior al Padre que es su cabeza? Cristo
jamás pensó que esto amenazara su personalidad y deidad.
Dios
ha diseñado un lugar para cada una de sus criaturas. La autoridad y la sumisión
son indispensables dentro de este diseño. Ya que Dios ha dado al hombre el
lugar de autoridad, debemos aceptar el lugar que le ha dado a la mujer, con sus
responsabilidades y privilegios. Y debemos aceptarlos con gozo sabiendo que la
sumisión, en el designio del Señor, es para nosotras un medio de realización y
bendición. ¿Estamos dispuestas a dejar que Dios sea Dios?
LA
CABEZA CUBIERTA
I
Corintios 11:3-16, pasaje que contiene esta enseñanza sobre la autoridad de la
cabeza, nos indica que este principio de sumisión debe manifestarse en la
iglesia por la cabeza cubierta de las mujeres. Cuando el varón aparece con la
cabeza cubierta o la mujer con la cabeza descubierta, en una reunión de la
iglesia, esto significa que rechazamos Y negamos la enseñanza divina sobre la
relación entre Dios — Cristo hombre — mujer. Hemos visto que el hombre es la
gloria de Dios. La autoridad de Dios no debe ser desafiada ni su gloria
escondida. Por 10 tanto, la cabeza del hombre debe estar descubierta cuando
cumple sus funciones en la iglesia. Asimismo, la mujer es la gloria del hombre,
y esta
gloria no debe manifestarse. La mujer debe estar cubierta para que sólo
Dios sea glorificado.
¿Es el cabello de la mujer lo que debe
cubrir su cabeza? Algunos
¿Cuándo debe cubrir su cabeza la mujer? No hay
acuerdo general en respuesta a esto,
pero nos parece que lo debe hacer en toda reunión de la iglesia donde estén
presentes los hombres.
¿Este requisito fue debido a las
circunstancias especiales del primer siglo en Corinto o es aplicable también
hoy? Tomemos nota de los argumentos del apóstol: (l) Fue un orden establecido
por Dios, no por el hombre. (2) Su base se remonta a la creación y no se
relaciona con una costumbre local, ni judía ni griega. Por lo tanto,
este es un requisito fundamental y no lo afectan las circunstancias variables
del tiempo y espacio. Dios determinó quién sería la cabeza en forma permanente.
Reconocerlo y mostrar la sumisión que Dios requiere es algo que nosotras
debemos hacer hoy si queremos agradar a Dios.

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