Introducción.
Entramos al tercer grupo de
fiestas en el cual todo el pueblo debía acudir a lugar donde estuviese el
tabernáculo o donde estaba el templo. Este grupo estaba compuesto por las
fiestas de las Trompetas, Yom Kippur (día de la Expiación) y SUKKOT (fiesta
de los Tabernáculos).
Es periodo más largo entre
fiestas, habían transcurrido 114 días, donde los pobres y extranjeros se
alimentaban en los campos hebreos. En este periodo se había terminado de
recolectar todos los frutos.
Encontramos en Levíticos la
ordenanza de que en este periodo de recolección se debía dejar rebuscos para
los pobres:
“Cuando llegue el tiempo de la cosecha, no
recojas hasta el último grano de tu campo ni rebusques las espigas que hayan
quedado. No rebusques todas las uvas de tu viñedo
ni recojas las uvas caídas; déjalas para los pobres y los extranjeros. Yo soy
el Señor, el Dios de ustedes” (Levíticos 19:9-10).
Cuando
segareis la mies de vuestra tierra, no segaréis hasta el último rincón de ella,
ni espigarás tu siega; para el pobre y para el extranjero la dejarás. Yo Jehová
vuestro Dios. (Levítico23:22)
(Un hermoso ejemplo tenemos en
el libro de Rut, que nos relata como su protagonista recogía con los pobres los
rebuscos que iban dejando atrás los trabajadores)
Los sacerdotes iniciaban la
fiesta de la trompeta cuando las tocaban. Estas las mando Moisés hacer “para
convocar la congregación, y para hacer mover los campamentos…” (Números 10:2),
y el pueblo tocaba el shofar en señal de alegría: “Habla a los hijos de Israel
y diles: En el mes séptimo, al primero del mes, tendréis día de reposo, una
conmemoración al son de trompetas, y una santa convocación.” (Levítico
23:24 cf. Números 29:1); “Tocad el shofar en la luna nueva, en el día señalado,
en el día de nuestra fiesta solemne.” (Salmo 81:3). Esta se tocaba en el mes
séptimo, en el día primero, cuando se producía la luna nueva.
En otras ocasiones que se
usaron estas trompetas: “Y cuando saliereis a la guerra en
vuestra tierra contra el enemigo que os molestare, tocaréis alarma con las
trompetas; y seréis recordados por Jehová vuestro Dios, y seréis salvos de
vuestros enemigos. Y en el día de vuestra alegría,
y en vuestras solemnidades, y en los principios de vuestros meses, tocaréis las
trompetas sobre vuestros holocaustos, y sobre los sacrificios de paz, y os
serán por memoria delante de vuestro Dios. Yo Jehová vuestro Dios” (Números
10:9-10).
Debemos hacer notar que esta
fiesta se vuelve a mencionar en tiempos de Salomón en 2 Crónicas 5:12–13 y 2
Crónicas 7:8–10. Es de suponer que hubo largos periodos que no se celebraba; y
se vuelve a mencionar en post exilio en Esdras 3:1–6 y Nehemías 8:1–12.
Una tradición judía posterior
se instauró Rosh Hashaná (Año Nuevo judío), con fuerte carga espiritual y
litúrgica.
Rito.
La ordenanza de esta fiesta se encuentra en Levítico
23:22-25 y Números 29:1-6. De ella podemos observar los siguientes puntos a
rescatar:
1. Es una fiesta solemne de Jehová
2. Que las trompetas eran tocadas por los
sacerdotes para congregar al pueblo en primer día del séptimo mes.
3. Se constituía en un día de reposo, aunque caía
en día miércoles
4. El pueblo mostraba su alegría tocando sus cuernos
5.
Era una santa
convocación
6.
Se debían hacer
ofrendas (Números 20:1-6)
a.
9 holocausto (1
becerro, 1 carnero y 7 corderos)
b.
Oblaciones
c.
1 Macho cabrío
para expiación
7.
Es la única
fiesta que exige la participación de los oídos. Por eso fue llamada como “día
de sonar las trompetas”.
8.
La fiesta dura
un día.
9. Es la más enigmática de todas las fiestas, ya que las Escritura no
tiene explicación del motivo de la celebración. (Después de la destrucción del
templo la tradición comenzó a llamarle Rosh Hashanáh -- año nuevo --, dándole con esto un motivo de celebración).
10.
Introduce a las
siguientes fiestas que se celebran en este mismo mes:
a.
Yom Kippur
(días de expiación)
b.
La fiesta de
los tabernáculos (SUKKOT)
Profecía.
Es evidente que en esta fiesta
está plenamente presente la obra del Señor Jesucristo, de ahí los sacrificios
de olor grato que se presentaban (holocaustos y oblación) y el de expiación
(que nos indica que el llevó sobre sí nuestros pecados).
El cumplimiento del tocar de las trompetas será
terrenal y tiene que ver principalmente con Israel.
Vemos que antes de esta fiesta existe en un
periodo en que se deja el rebusco para que los pobres y extranjeros pudiesen
comer, esto nos habla del sufrimiento del pueblo de Israel pasará junto algunos
extranjeros en la gran tribulación. Al finalizar este periodo, la Venida del
Mesías en gloría y majestad es proclamada por trompetas. Isaías (11:12) declara
que Él mismo juntará a “los desterrados de Israel, y reunir a los esparcidos
de Judá de los cuatro confines de la tierra”.
Y
enviará sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de
los cuatro vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro. (Mat 24:31)
También podemos aplicar, en segundo lugar,
este tocar de las trompetas en relación al arrebatamiento. En 1 Tesalonicenses
4:16 y 1 Corintios 15:52 se indica que este es anunciado con “trompeta de Dios”,
y que el lugar de la Gran Reunión con el Señor “en el aire” (1 Tes. 4:17), y se
cumplirá la palabra: “Sorbida es la muerte en victoria” (1 Cor. 15:54). Cristo
aparecerá cual “Lucero de la mañana” (2 Pedro 1:19) para la Iglesia, y como
“Sol de Justicia” (Malaquías 4:2) para Israel, tal como veremos en la siguiente
fiesta.
Conclusión.
A modo de conclusión proponemos
un orden cronológico de los diferentes toques de Trompetas que encontramos en
el estudio escatológico.
1. Trompeta de Resurrección de 1 Cor. 15:52 tiene
propósito de llamar arriba a la Iglesia, para revestimiento celestial y con
esto llegando al fin de la Dispensación de la Gracia.
2. Luego encontramos la Trompeta de Retribución,
para las naciones en Apocalipsis 10:7 y su propósito es dar retribución (en la
tierra) a las naciones que se levantaron “contra Jehová y contra su Ungido”
(Salmo 2:2), y en su furia persiguieron al pueblo de Israel.
3. Con el sonar de la trompeta se produce el fin
de los “tiempos de los gentiles” (Lucas 21:24). El Señor Jesucristo
hará sonar su trompeta en el día del juicio (Sofonías 1:1-5 y 16; 2:2). La
trompeta nos advierte que el Señor no sólo es amor, bondad, sino también que Él
es REY y ese día llegará.
4. También de Rendición para los reinos del mundo
- Apocalipsis 11:15.
5. Trompeta de Restauración para Israel: “enviará
sus ángeles con gran voz de trompeta, y juntarán a sus escogidos, de los cuatro
vientos, desde un extremo del cielo hasta el otro” (Mateo 24:31). En aquel día
futuro las naciones sobrevivientes (las “ovejas” de Mateo 25:32) se sujetarán
a Cristo en su Reino Milenial, aclamándole como Rey y a Israel como “cabeza”
(Deuteronomio 28:13) de las naciones. Con lo que se llega al Fin de Época, a la
Semana 70 de Daniel 9:27.

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