viernes, 27 de marzo de 2026

¿Qué es y qué simboliza la ofrenda expiatoria?

 


Introducción

A diferencia de algunos comentaristas, considero que este tema abarca todo el capítulo 5 y hasta el 6:7. Se aprecia un contraste entre ambos capítulos: el cuarto trata de los pecados cometidos por error o ignorancia, mientras que el quinto expone pecados realizados deliberadamente, los cuales difícilmente pueden clasificarse como simples equivocaciones.

Este sacrificio es similar al de la expiación por el pecado y se conoce como ofrenda expiatoria. Estaba disponible para todas las personas, incluso las más pobres, quienes podían presentar únicamente un poco de harina.

 

Pecados Señalados

Encontramos al menos los siguientes pecados:

1.       Negarse a declarar en algún caso que es testigo (5:1)

2.       Tocar cosas impuras (cadáveres, animales inmundos, impureza humana) (5:2-3)

3.       Hacer juramentos a la ligera (o imprudentes) sin entender el fin del juramento, sea para bien o mal. (5:4)

4.       Pecar por yerro en las cosas santas de Jehová. (5:15)

5.       Si quebrare algún mandamiento de Jehová a sabiendas o no.  Tenemos prevaricación al no cumplir o ser fiel en lo que está bajo su cuidado: engaño en depósitos o préstamos; robo o fraude; negación de haber encontrado algo perdido; y juramentos falsos. (6:1-3).

Al analizar este pasaje vemos que se trata de pecados comunes en la vida diaria. Surge la pregunta: ¿no ocurre que, aun sabiendo lo que no debemos hacer, lo hacemos? Jóvenes y adultos pueden exponerse a imágenes que fomentan la lujuria; también podemos preguntarnos si hemos sido fieles con el dinero confiado para una compra. Tomar algo sin permiso es conscientemente violar un mandamiento del Señor, y, por tanto, pecar deliberadamente.

 

¿Qué sucedía?

Dios en su misericordia proveyó diferentes formas de acercarse según la capacidad económica del pecador. No porque fuera muy pobre que había de obviar este acto de sacrificio de expiación; todos somos pecadores, no importando nuestra condición social, para Dios eso es lo de menos. Para los más pobres proveyó que podían ir al campo y cazar dos palominos o dos tórtolas o llevar un poco de flor de harina.

Además, si había robo o fraude, el culpable no podía quedarse con lo sustraído, aunque hubiera hecho el sacrificio. No bastaba con el arrepentimiento: Dios mandaba restituir lo defraudado más una quinta parte, es decir, una quinta parte, o sea el 20%, adicional del valor.

¿Qué simboliza?

Evidentemente en nuestra vida como cristianos pecamos y esto provoca que nuestra comunión con el Padre se corte por algunos instantes. Esto provoca que nuestra conciencia comience aquejarnos y a llevarnos al arrepentimiento, y al confesarlos sentimos en alivio del perdón.

¿Por qué?

Porque tenemos un abogado que intercede por nosotros cuando confesamos nuestras faltas (veas 1 Juan 2:1). Su sangre nos limpia de esos pecados. No solo su sangre nos quitó el Pecado como esencial, sino que aquellos que nuestro viejo hombre nos induce a cometer, el Señor también ha hecho propiciación por aquellos (1 Juan 2:2).

Aunque recibimos perdón, las consecuencias del pecado deben afrontarse. Por ejemplo, si hemos robado, la justicia humana impondrá una pena, o nosotros mismos debemos resarcir el daño causado.

 

Resumen.

La obra de Cristo en la cruz no solo abarca la esencia del pecado, sino que abarca todos los pecados que podamos cometer después de nuestra conversión, y las consecuencias del pecado que cometimos se deben afrontar por causa de nuestra responsabilidad.

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