lunes, 8 de agosto de 2016

ALGUNAS MUJERES DEL ANTIGUO TESTAMENTO (Parte VIII)

Jocabed, madre de líderes


Es poco lo que la Biblia narra acerca de esta mujer. La encontramos en Éxodo capítulos 2 y 6, en Números 26.59 y en Hebreos 11.23. Su singularidad está en el hecho de que cada uno de sus hijos—María, Aarón y Moisés—fue grande en lo que a Dios se refiere. Su honor es que ella levantó esa familia en medio de la gran persecución de parte de los egipcios.
Moisés nació cuando Faraón era temido por la muchedumbre de los israelitas y mandó que fuese muerto todo hijo varón que naciere a las mujeres de ellos. Pero esta madre vio que su hijo era hermoso y agradable a Dios. Jocabed le escondió por tres meses. En Éxodo 2 leemos de lo que ella hizo; en Hechos 7.20 dice que el bebé estaba “en la casa de su padre;” y, Hebreos 11 dice que la fe fue de “los padres de Moisés”. Es hermoso observar, pues, que Amram y sus señora Jocabed tenían un ejercicio mutuo en cuanto a la crianza de sus hijos.
Ella hizo luego una arquilla impermeabilizada para poder esconder su criatura en el río Nilo. María, escondida, cuidaba a su hermanito. Cuando la princesa lo vio llorando ella tuvo compasión de él y mandó a María que buscase una nodriza de las hebreas. Fue así que su madre pudo criarle para la princesa.
Jocabed y su esposo aparecen en la lista de los héroes de la fe en Hebreos porque su fe salvó a Moisés. Son la única pareja que figura en esa lista como habiendo actuado juntos en un ejercicio espiritual. Amram (“una nación exaltada”) y Jocabed (“la gloria de Dios”) vivían en el peor de los tiempos pero su fe les permitió criar a los hijos para la gloria de Dios y la exaltación de su pueblo, Números 25.9. La fe de Moisés entró en juego cuando él estaba “hecho ya grande”. Sus padres no habían temido el decreto del rey, y él no temió la ira del rey; Hebreos 11.23, 27. En esto Dios honró la fe de Amram y Jocabed.
Leemos a menudo, especialmente en 2 Reyes y 2 Crónicas, acerca de los reyes de Israel que “el nombre de su madre fue...” ¿Será para insinuar que ellas habían formado el carácter de sus respectivos hijos que “hicieron lo recto” o “no anduvieron en los caminos de Jehová?” De que la abuela y la madre de Timoteo formaron el carácter de aquél, no lo dudamos. Así Moisés, así Samuel.

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