domingo, 4 de octubre de 2015

Doctrina: El pecado (Parte XI)



¿Son peores algunos pecados que otros? [1]
Aunque es cierto que la Biblia enseña de manera general que ser culpable de un pecado es ser culpable de todos (Santiago 2:10), también indica que hay pecados de mayor grado y pecados de menor grado. Notamos las siguientes palabras de Jesús:
«Aquel siervo que conociendo la voluntad de su señor, no se preparó, ni hizo conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes. Más el que sin conocerla hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco; porque a todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará; y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá» (Lucas. 12:47, 48).
Consideremos algunos de los diversos tipos de pecado indicados en la Palabra de Dios.
A.   Pecados de ignorancia.
o   «Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen...» (Lucas. 23:34).
o   «Respondió Jesús [a Pilato]... el que a ti me ha entregado [el judío malvado], mayor pecado tiene» (Juan. 19:11).
o   «Porque todos los que sin ley han pecado, sin ley también perecerán; y todos los que bajo la ley han pecado, por la ley serán juzgados» (Romanos 2:12).
o   «Doy gracias al que me fortaleció, a Cristo Jesús nuestro Señor, porque me tuvo por fiel, poniéndome en el ministerio, habiendo yo sido antes blasfemo, perseguidor e injuriador; mas recibido a misericordia porque lo hice por ignorancia, en incredulidad» (1 Ti. 1:12, 13).
B.   Pecados de debilidad.
o   ¿Quién podrá entender sus propios errores? Líbrame de los que me son ocultos» (Sal. 19:12).
o   «No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados. Porque él conoce nuestra condición; se acuerda de que somos polvo» (Sal. 103:10, 14).
o   «Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles» (Ro. 8:26).   
o   «... todo lo que no proviene de fe es pecado» (Ro. 14:23). 
o   «Así que, los que somos inertes debemos soportar las flaquezas de los débiles » (Ro 15:1).
o   «Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil» (Mt. 26:41).
C.   Pecados por descuido.
o   «Yo dije: Atenderé a mis caminos, para no pecar con mi lengua... (Sal. 39:1).
o   «Guardaos, pues, que vuestro corazón no se infatúe... (Dt. 11:16).
o   «Pero mirad que esta libertad vuestra no venga a ser tropezadero para los débiles (1 Co. 8:9).
o   «Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga» (1 Co. 10:12).
o   «Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos» (He. 2:1).
D.  Pecados de soberbia.
o   «Preserva también a tu siervo de las soberbias...» (Sal. 19:13).
o   «Y mayormente a aquellos que, siguiendo la carne, andan en concupiscencia e inmundicia, y desprecian el señorío. Atrevidos y contumaces, no temen decir mal de las potestades superiores» (2 P. 2:10).
o   «Quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican» (Ro. 1:32).
E.    El pecado imperdonable.
o   «Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; más la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada. A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero» (Mt. 12:31,32).
Se ha derramado mucha tinta por estas palabras. ¿Cuál es este pecado imperdonable? ¿Quién lo puede cometer? ¿Puede cometerse hoy? Se han ofrecido dos interpretaciones principales para explicar este pecado.
1.       Que el pecado puede ser cometido por cualquier incrédulo hoy, y ocurre cuando un pecador rechaza la voz de convicción del Espíritu Santo una vez más de lo prudente. A partir de ese momento, el Espíritu Santo deja de tratar con el pecador para siempre y está condenado sin esperanza, sin oportunidad de salvación, no importa cuánto la quiera más adelante. A veces se ofrece Génesis 6:3 como apoyo para esta teoría. Sin embargo, un examen del pasaje muestra que este significado está completamente fuera del contexto. En realidad no hay base bíblica para la primera teoría.
2.       Que el pecado fue dispensacional en naturaleza, que fue el pecado de atribuir a Satanás los milagros terrenales hechos por nuestro Salvador, y por lo tanto no puede ser cometido hoy. Esta es la teoría generalmente aceptada por la mayoría de los estudiosos de la Biblia, y el contexto del pasaje parecería apoyar su validez. (Véase Mateo. 12:22 24.)
F. El pecado de muerte.
«Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen» (1 Co.11:10).
“…Hay pecado de muerte...» (1 Jn. 5:16). Al igual que en el caso del pecado imperdonable, el pecado de muerte ha sido objeto de cierta controversia. La interpretación comúnmente aceptada es que el pecado sólo puede ser cometido por un hijo de Dios, y ocurre cuando el creyente vive una vida tan despreciable que el Padre finalmente lo lleva al cielo antes de lo que lo habría hecho normalmente. En otras palabras, así como hay parto prematuro, hay muerte prematura. Algunos piensan que hay evidencia de esta teoría en Hechos 5:1-11; I Corintios 5:1-5 (en este caso, sin embargo, el creyente corintio aparentemente se arrepintió, véase 2 Co. 2:6-11). Algunos de los que mantienen esta teoría la usan como base teológica para su interpretación de pasajes difíciles como Hebreo 6:4-10; 10:26-30.



[1] Adaptado de:

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